La convivencia escolar se logra a través de la reconstrucción de lazos sociales entre todos los miembros de la comunidad educativa, incluyendo directivos, docentes, estudiantes y personal no docente. Esto requiere construir la convivencia desde espacios de participación, trabajo en grupo, cooperación, búsqueda de consenso y respeto por la diversidad. También es necesario analizar los procesos estructurales, políticos y culturales que afectan a la institución educativa para deconstruir las escenas de violencia y prevenirlas.