El documento aborda estrategias para la prevención de la violencia temprana en niños, enfatizando la importancia de reconocer las consecuencias de sus acciones y promover conductas pro sociales. Se sugieren métodos como recompensas tangibles, elogios y cambios de hábitos para fomentar un ambiente no violento. La intervención rápida ante casos de violencia y el uso de incentivos también son destacados como herramientas efectivas para los maestros.