El documento describe los métodos de diagnóstico para enfermedades pulpare y periapicales. Explica que el diagnóstico implica la recolección de datos del paciente, examen clínico de la boca incluyendo pruebas de sensibilidad, movilidad y sondeo dental, y examen radiográfico. El objetivo es identificar el diente afectado y establecer un diagnóstico presuntivo que guíe el tratamiento adecuado.