El estrés es una respuesta adaptativa del organismo a diversas demandas externas o internas que se perciben como amenazantes, desencadenando reacciones fisiológicas y conductuales. Su estudio ha evolucionado desde la década de 1930, cuando Hans Selye introdujo el concepto de 'estrés biológico', y se ha reconocido que tanto factores físicos como sociales pueden contribuir a su aparición. Aunque el estrés puede ser útil en situaciones de emergencia, su prolongación puede resultar perjudicial para la salud, causando trastornos físicos y psicológicos.