El documento describe el papel de un internista en un servicio quirúrgico. Un internista puede ayudar a mejorar resultados como la mortalidad y estancias hospitalarias, así como reducir llamadas a urgencias y reclamaciones. Su presencia beneficia a cirujanos, anestesistas, enfermería y pacientes. Aunque los cirujanos mantienen el control quirúrgico, un internista aporta apoyo médico global durante el ingreso quirúrgico.