El cobre fue uno de los primeros metales usados por los humanos. Tiene grandes cantidades en la Tierra para uso futuro y no hay probabilidad de que se agoten pronto. El cobre se usa ampliamente debido a su alta conductividad eléctrica y térmica, así como su dureza y ductilidad. Tanto la exposición humana como ambiental al cobre pueden tener efectos negativos en altas concentraciones, aunque el cobre es esencial en pequeñas cantidades.