El documento trata sobre el adolescente infractor de la ley penal. Resume que las leyes penales históricamente han protegido a los menores, usando medidas socioeducativas en lugar de castigos. También explica que factores como la familia disfuncional, condiciones económicas y sociales deficientes, y fallas en las instituciones educativas pueden contribuir a la conducta delictiva en los adolescentes. Finalmente, propone el enfoque de justicia restaurativa y debido proceso para los menores, en lugar de tratarlos como adultos.