La exoftalmopatía de Graves es una enfermedad autoinmune que afecta los tejidos oculares, con una prevalencia de 20-25% en pacientes con hipertiroidismo de Graves. Las manifestaciones clínicas incluyen retracción del párpado y exoftalmos, y su gravedad varía, afectando principalmente a mujeres. La comprensión de su fisiopatología es limitada, aunque tratamientos como rituximab han mostrado promesas, requiriendo más estudio.