El documento describe el papel de los estudiantes y actores en la escuela secundaria mexicana. Explica que los estudiantes enfrentan reglas y expectativas institucionales mientras pasan por cambios físicos y psicológicos durante la adolescencia. También discute las perspectivas culturales de los estudiantes, el conocimiento acumulativo, y el sentido de identidad en la escuela. Concluye que tanto los estudiantes como los directores, maestros y padres deben trabajar juntos para mejorar la calidad educativa y oportunidades.