El Estatuto del Consumidor de 2011 busca proteger los derechos de los consumidores y regular las responsabilidades de los productores y proveedores. Establece normas claras sobre publicidad, información al consumidor, garantías de productos, contratos y cláusulas abusivas. El objetivo es promover un mercado justo que brinde herramientas a consumidores y empresas para gestionar sus roles de manera equilibrada.