El escultor barroco más importante fue Gian Lorenzo Bernini, quien creó obras dinámicas y teatrales que expresaban emociones. Algunas de sus obras más destacadas incluyen El rapto de Proserpina, Apolo y Dafne y el Éxtasis de Santa Teresa, conocida por su expresividad y combinación de materiales para impactar al espectador. Bernini se formó en Roma y trabajó para varios papas, siendo el principal artista del Barroco romano.