Este documento describe los cinco subtipos principales de esquizofrenia: paranoide, desorganizado, catatónico, indiferenciado y residual. Cada subtipo se caracteriza por síntomas específicos como delirios fijos, regresión del comportamiento, alteraciones motoras, estupor o excitación. Los subtipos también difieren en la edad de inicio de la enfermedad y en las características de la personalidad del paciente.