La etapa escolar comprende entre los 6 y 11 años, donde el niño experimenta cambios físicos, cognitivos y psicosociales. Físicamente mejora la coordinación y control muscular, así como la motricidad gruesa y fina. Cognitivamente desarrolla la capacidad de autoevaluarse y entender la perspectiva de los demás. Psicosocialmente se vuelve más independiente y sociable, buscando la aprobación de sus pares.