El factor de necrosis tumoral (TNF) fue descubierto en 1893 y se relaciona genéticamente con el cromosoma 6. Existen dos tipos de TNF, alfa y beta, que son producidos por macrófagos, monocitos y linfocitos activados, respectivamente, y participan en la inflamación, curación de heridas y remodelado tisular. Los receptores de TNF, TNF-R1 y TNF-R2, pueden iniciar procesos como la apoptosis o proliferación celular. El TNF en cantidades bajas causa inflamación local, mientras