Las fracturas de cadera, especialmente comunes en adultos mayores, presentan alta morbilidad y mortalidad, con un fuerte aumento en la demanda de recursos médicos. Los mecanismos de estas fracturas incluyen caídas y condiciones como la osteoporosis, y su tratamiento puede variar desde manejo médico hasta intervenciones quirúrgicas. La recuperación es compleja, con una significativa proporción de pacientes que requieren cuidados especiales y enfrentan complicaciones relacionadas con la inmovilización.