Las fracturas de pelvis pueden ser causadas por baja o alta energía y clasificarse como estables o inestables. Comúnmente afectan a personas entre 15-35 años y pueden causar lesiones asociadas como hemorragia, lesiones de órganos internos o fracturas de columna. El tratamiento depende de la clasificación y estabilidad de la fractura, pudiendo requerir reposo, fijación quirúrgica temporal o definitiva, y control radiográfico posterior.