Este caso clínico describe a una mujer de 34 años que ingresó al hospital con hemorragia subaracnoidea grave. Presentaba cefaleas recurrentes que empeoraron en la semana previa al ingreso. Exámenes revelaron una hemorragia subaracnoidea de grado III y un aneurisma cerebral, el cual fue tratado con éxito mediante embolización. La paciente tuvo una recuperación satisfactoria aunque presentó polineuropatía del paciente crítico temporalmente. Un año después se encontraba bien sin secuelas y había retomado su