Los ilícitos tributarios son actos que van en contra de las normas tributarias. Se clasifican en formales e informales. Los formales son incumplimientos como no inscribirse, no emitir comprobantes, no llevar libros, no presentar declaraciones. Los materiales son como retrasos en pagos o obtención indebida de devoluciones. La responsabilidad es personal pero hay excepciones. Las sanciones incluyen prisión, multas, decomiso, clausura e inhabilitación temporal de ciertas profesiones.