El interim management permite a las empresas incorporar directivos de alto nivel de manera temporal para liderar proyectos específicos, gestionar cambios o cubrir vacantes. Esta estrategia ofrece flexibilidad y rapidez en la obtención de resultados, evitando costes fijos y permitiendo a las organizaciones adaptarse a situaciones críticas. La figura del interim manager no solo aporta experiencia, sino que también mejora los procesos de selección y contribuye al desarrollo futuro del equipo interno.