El documento ofrece estrategias para que pequeñas empresas utilicen internet para mejorar sus ventas y adaptarse a los cambios en el comportamiento del consumidor. Se destacan la importancia de la tecnología, la segmentación del mercado y la comunicación proactiva a través de redes sociales y marketing digital. Además, se presentan acciones específicas en áreas como producto, precio y distribución para complementar las ventas tradicionales con herramientas digitales.