Este documento resume las pautas para el diagnóstico y tratamiento de la intolerancia a las proteínas de la leche de vaca en lactantes y niños pequeños. Recomienda la lactancia materna exclusiva durante los primeros 4-6 meses, y el uso de fórmulas hidrolizadas como suplemento o alternativa. Para el diagnóstico, propone excluir la leche de vaca de la dieta y observar la desaparición de síntomas, y para el tratamiento una dieta estricta sin leche durante 6-12 meses.