El análisis de Mirna Sánchez en 2012 aborda la complejidad del sistema educativo, destacando la universalización de la escuela y las clasificaciones socioeconómicas de los alumnos. Se enfatiza la importancia de métodos de enseñanza que articulen eficazmente el conocimiento entre docentes y estudiantes, promoviendo un aprendizaje significativo y constructivista. La 'buena enseñanza' se define por su enfoque en la comprensión, la atención a aspectos pedagógicos y sociales, y la selección adecuada de contenidos y métodos.