El documento describe los principales dominios climáticos de España, destacando dos tipos esenciales: el templado-frío y el templado-cálido o mediterráneo, así como otros climas como el canario y el de montaña. Se analiza su distribución geográfica, temperaturas, precipitaciones y subtipos en distintas regiones peninsulares. Además, se menciona el impacto del microclima urbano, donde la contaminación genera temperaturas superiores a las de su entorno.