Este documento describe los diferentes tipos de contenidos que deben incluirse en el proceso educativo, incluyendo contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales. También discute la importancia de que el proceso educativo promueva el desarrollo de habilidades y valores en los estudiantes que puedan durar toda la vida. Finalmente, enfatiza que los errores de los maestros tienen un impacto duradero debido a que se multiplican a través de los estudiantes a lo largo del tiempo.