Una malposición dental ocurre cuando los dientes no encajan adecuadamente al cerrar la boca. Puede deberse a factores hereditarios, hábitos como chuparse el dedo, respiración bucal, o problemas médicos. Existen dos tipos principales: maloclusiones dentales, donde solo los dientes están afectados, y maloclusiones esqueletales, que involucran los maxilares. El tratamiento lo realiza un ortodoncista y puede corregir cualquier tipo de maloclusión.