La maltosa es un disacárido formado por dos moléculas de glucosa. Se obtiene por la hidrólisis del almidón y se encuentra naturalmente en semillas germinadas. El cuerpo humano digiere la maltosa mediante la enzima maltasa en el intestino delgado, separándola en dos moléculas de glucosa que pueden absorberse fácilmente. Las pruebas de Fehling y Benedict son métodos comunes para detectar la presencia de azúcares reductores como la maltosa.