Este documento presenta las mejores prácticas para la gestión de cobranzas. Identifica seis áreas clave: 1) organización del equipo de cobranzas, 2) segmentación de clientes, 3) definición de procesos, 4) automatización a través de tecnología, 5) medición de las causas de morosidad, y 6) generación de reportes. La implementación adecuada de estas prácticas puede aumentar significativamente la eficiencia en los procesos de cobranzas de una empresa.