El documento aborda la necesidad de innovación educativa en secundaria y universidad, enfatizando que esta no siempre requiere tecnología y que la creatividad y colaboración son fundamentales. Para innovar de manera efectiva, se destacan la importancia del apoyo institucional, la formación del profesorado y la creación de redes de colaboración. Se propone un enfoque crítico hacia la innovación, centrado en el aprendizaje significativo y la apertura a nuevas ideas y metodologías.