La motilidad gastrointestinal incluye la masticación, deglución y paso del bolo por el esófago, la motilidad gástrica que permite la reserva y vaciado controlado del quimo al duodeno, y la motilidad del intestino delgado y grueso que facilita la mezcla, absorción y progresión del contenido a través de movimientos peristálticos y segmentarios. La circulación aporta riego a través de la vena porta y cava inferior, y alteraciones en el flujo sanguíneo pueden causar da