El documento discute las ventajas e inconvenientes de la monitorización domiciliaria para pacientes con enfermedades crónicas. Señala que puede aumentar la cobertura asistencial y enfocarse en pacientes graves, pero que la evaluación ha mostrado resultados mixtos y depende de la selección adecuada de candidatos, el entrenamiento de profesionales y la perspectiva del paciente.