La filosofía de Friedrich Nietzsche se centra en el vitalismo, criticando la cultura occidental y su tradición metafísica, moral y epistemológica, proponiendo una reevaluación de los valores. Nietzsche aboga por la creación de un nuevo sistema de valores a través de la voluntad de poder y la figura del superhombre, rechazando el nihilismo y la moral cristiana que considera decadente. La crítica de Nietzsche se extiende a la ciencia y la razón, argumentando que la percepción sensorial es fundamental para la comprensión de la vida y la realidad.