Las normas ISO establecen requisitos mínimos para los sistemas de gestión de calidad con el objetivo de garantizar que los productos y servicios sean seguros, fiables y de buena calidad. Esto reduce costos, aumenta la satisfacción de los clientes y facilita el acceso a nuevos mercados para las empresas. La norma ISO 9001 especifica los requisitos de un sistema de gestión de calidad centrado en los procesos y enfocado a satisfacer a los clientes, mientras que la ISO 9004 ofrece directrices para mejorar continuamente la eficacia