La pared abdominal está formada por varias capas de tejido que incluyen la piel, tejido subcutáneo, fascia y músculos. Los principales músculos son el oblicuo externo, oblicuo interno y transverso del abdomen, cuyas aponeurosis envuelven y protegen las vísceras abdominales. Estos músculos junto con los rectos ayudan en funciones como la respiración y la defecación.