La pared celular bacteriana proporciona resistencia a la presión osmótica interna y da forma y rigidez a la célula. Está compuesta principalmente de peptidoglicano, un polímero formado por cadenas alternas de N-acetilglucosamina y ácido N-acetilmurámico unidas por enlaces β-1,4 y conectadas a cadenas peptídicas. El peptidoglicano se sintetiza en la membrana citoplasmática y se transporta al espacio periplásmico mediante un transport