Las polimixinas son antibióticos polipeptídicos cíclicos que incluyen la polimixina B y la colistina. Fueron descubiertos en la década de 1940 pero cayeron en desuso en 1970 debido a su nefrotoxicidad. Actualmente se usan para tratar infecciones causadas por bacterias resistentes como Pseudomonas aeruginosa y Acinetobacter baumannii. Su mecanismo de acción implica la disrupción de la permeabilidad de la membrana bacteriana externa.