El pie plano es una alteración estructural del pie caracterizada por la pérdida de altura del arco plantar longitudinal. Generalmente es asintomático y se corrige espontáneamente con el tiempo. Puede causar alteraciones en la marcha como una pronación excesiva del pie o una torsión tibial interna. El tratamiento incluye ejercicios para fortalecer los músculos del pie y corregir la biomecánica.