El documento describe la evolución de los planes y programas de español en la educación básica en México entre 1993 y 2011, con énfasis en el desarrollo de las competencias comunicativas de los estudiantes a través del uso del lenguaje hablado y escrito. Los programas se centran en actividades que permitan a los estudiantes participar en prácticas sociales del lenguaje y desarrollar habilidades en procesos de lectura, escritura, expresión oral y reflexión sobre el lenguaje.