La pleuresía puede desarrollarse debido a infecciones pulmonares como neumonía o tuberculosis que causan inflamación. El síntoma principal es un dolor agudo en el pecho que empeora con la respiración y la tos. Las pruebas incluyen escuchar los pulmones con un estetoscopio y exámenes de imagen como rayos X y tomografía computarizada. El tratamiento depende de la causa subyacente, y puede incluir antibióticos u cirugía para drenar el líquido infectado. Las complicaciones potenciales son