Los ejercicios pliométricos se han utilizado desde la antigüedad para mejorar la fuerza y el salto. En la década de 1960, se comenzó a estudiar sistemáticamente los beneficios de estos ejercicios que involucran saltos rápidos. Los estudios desde entonces han demostrado que los entrenamientos pliométricos mejoran la fuerza explosiva, la coordinación y la capacidad de salto en deportes como el voleibol. Algunos ejemplos comunes de ejercicios pliométricos son saltos