Los esfingolípidos son lípidos complejos derivados de la esfingosina unida a un ácido graso formando la ceramida, que es la unidad estructural fundamental de todos los esfingolípidos. Los esfingolípidos se dividen en tres subclases derivadas de la ceramida: esfingomielinas, glucoesfingolípidos y gangliósidos. Existen enfermedades relacionadas a un exceso de esfingolípidos debido a la falta de enzimas que los degraden, conocidas como esfingolipidosis.