Los sofistas fueron los primeros pensadores griegos que se preocuparon por estudiar las costumbres, problemas culturales, leyes morales y políticas de la polis. Tenían posturas antropocéntricas, relativistas y escépticas, creyendo que no hay verdades absolutas sino que éstas dependen de cada persona y época. Sócrates rechazó este escepticismo y pensaba que la verdad puede encontrarse a través de la razón. Platón dividió la realidad en un mundo inteligible de las ideas y un mundo sensible de las cosas materiales. Aristó