Los procesos psicológicos son elementos clave en psicología que permiten a las personas tomar conciencia de sí mismas y de su entorno, y se dividen en básicos (como la memoria, atención, motivación y emoción) y complejos (como pensamiento, lenguaje e inteligencia). Cada uno de estos procesos influye en cómo los individuos interactúan y se adaptan a sus condiciones ambientales. La memoria, por ejemplo, permite la conexión entre experiencias pasadas y presentes, mientras que el lenguaje y el pensamiento son herramientas esenciales para expresar y resolver problemas.