Este documento discute los enfoques efectivos para enseñar una segunda lengua a niños. Examina factores como la motivación intrínseca, la competencia comunicativa centrada en la acción, y el uso de materiales lúdicos como canciones y cuentos. También destaca que los cerebros de los niños absorben su entorno como esponjas y que enseñarles es una experiencia enriquecedora para maestro y alumno.