Una cadena de suministro se compone de tres partes principales: el suministro de materias primas, la fabricación de productos y la distribución de los productos terminados a los consumidores. Una cadena de suministro exitosa entrega los productos adecuados en el lugar y momento correctos al menor costo posible. La gestión efectiva de la cadena de suministro es una prioridad clave para las empresas porque mejora la eficiencia y rentabilidad.