La sífilis es una enfermedad infecciosa sistemática y localizada causada por la espiroqueta Treponema pallidum, que se transmite principalmente por contacto sexual y puede dar lugar a diferentes etapas: primaria, secundaria, terciaria y congénita. Las características clínicas incluyen chancros, erupciones cutáneas y complicaciones severas como daño al sistema nervioso central y cardiovascular. El diagnóstico se realiza mediante pruebas específicas y se trata con antibióticos, siendo la penicilina benzatínica el tratamiento de elección.