Una función se dice que es impar si su gráfica es simétrica con respecto al origen, es decir, si f(-t) = -f(t). Las funciones impares cumplen propiedades especiales bajo operaciones como la suma, diferencia, producto y cociente. Adicionalmente, la integral de una función impar sobre un intervalo simétrico siempre es igual a cero. La serie de Fourier de una función impar solo contiene términos senos.