El burnout es un síndrome de desgaste profesional que sufren trabajadores de sectores como la sanidad y la educación debido a altas demandas y condiciones de trabajo estresantes. Se caracteriza por agotamiento emocional, despersonalización y baja productividad, así como síntomas físicos, emocionales y de comportamiento. Es más probable en personas sensibles, dedicadas al trabajo y con alta autoexigencia. Se previene mejorando el entorno laboral, fomentando el apoyo social y enseñando estrategias de afrontamiento individual