La Encefalopatía Posterior Reversible (EPR) se caracteriza por manifestaciones neurológicas asociadas con edema reversible en la sustancia blanca de las regiones posteriores del cerebro. El diagnóstico se basa en los síntomas clínicos y hallazgos de neuroimágenes. Los factores de riesgo comparten el compromiso de la perfusión cerebral y la lesión endotelial. El tratamiento se enfoca en controlar los factores precipitantes y presión arterial para lograr la reversibilidad de las lesiones en la mayoría de los casos.