La profesión docente ha adquirido una enorme relevancia en la sociedad del nuevo milenio. Los maestros fortalecen las capacidades intelectuales de los estudiantes y favorecen el desarrollo del pensamiento crítico, científico e integral con el mundo. La docencia se ha convertido en una profesión compleja que requiere nuevas capacidades para el pensamiento complejo, diseñar estrategias que estimulen el esfuerzo de los alumnos y promover su capacidad para aprender de manera autónoma.