El documento describe los trastornos del vínculo y su impacto en el desarrollo del niño. Explica que un apego seguro es importante para el bienestar del niño y que estilos de apego inseguros como evitante, ambivalente o desorganizado pueden ocurrir cuando las necesidades emocionales del niño no son satisfechas de manera consistente por los cuidadores. También señala que experiencias de estrés en la primera infancia pueden afectar el desarrollo cerebral y las habilidades socioemocionales.